jueves, 10 de marzo de 2011

El artículo científico


Para un editor, corregir un original es mucho más que detectar errores. Está en sus manos la interpretación que pueda hacerse de lo que se publica y más aun cuando se trata de publicaciones de tipo académico, donde un error o una interpretación equivocada pueden llevar a graves consecuencias.

En el caso particular del paper o artículo de investigación científica, el editor debe conocer, más allá de la gramática y la normativa, cuáles son los elementos que hacen a este género, el orden de cada uno de ellos, el vocabulario que requiere y el estilo que debe adoptar. Tanto el editor como el corrector deben garantizar que el artículo sea consistente y que su redacción esté en óptimas condiciones, no solo por las repercusiones que pudiera tener a nivel práctico (en el caso de un paper de Medicina o Geografía, por citar algunos ejemplos) sino también porque para que este documento sea considerado, debe contar con el aval de la comunidad científica a la que pertenece.

Es preciso tener en cuenta que las publicaciones académicas requieren de la evaluación y aprobación de los colegas especialistas en la materia sobre la que se publica (sistema de referato) y es por este motivo que se deben seguir ciertas normas y pautas impuestas por la comunidad: no incurrir en vaguedades o ambigüedades, utilizar el vocabulario adecuado a la complejidad del artículo y de acuerdo al nivel del público al que se dirige, respetar el orden preestablecido para ciertas disciplinas (por ejemplo, IMRC –Introducción, Metodología, Resultados y Conclusiones–, muy utilizado en las ciencias duras), inclusión de citas de autoridad relevantes y acordes al contenido, utilización de tablas, gráficos y otros elementos paratextuales que colaboren en la comprensión e interpretación del artículo, etcétera.

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